Ahorra tiempo y dinero: Cómo gestionar la compra y exportación de autos clásicos desde España.
Comprar un coche clásico de más de 25 años en España es, sin duda, una opción muy competitiva. Podrías ahorrar mucho dinero si el coche está en buen estado y la información es clara y completa.
Exportar cualquier bien, y un coche en particular, es una operación en la que intervienen varios agentes: el propietario anterior, el transportista terrestre, la autoridad de tráfico, la empresa de transporte marítimo y el agente en el destino, las agencias tributarias nacionales y, a veces, el coche se vende a través de un comerciante. Veamos algunos de ellos y cuáles son las preguntas adecuadas para exportarlo con éxito.
PROPIETARIO
Es importante conocer al anterior propietario para poder hablar con él directamente, incluso si hay un representante que actúe en su nombre. A continuación te proponemos tres preguntas para evitarte muchos quebraderos de cabeza:
¿Por qué vendes el coche?
¿Con qué frecuencia lo has usado?
¿Has tenido algún accidente con él o ha sufrido alguna avería mecánica?
Los propietarios no son ni mejores ni peores que los concesionarios; son personas con sus propios intereses.
En esta fase, es fácil detectar si hay algún problema, y solucionarlo resultaría barato; por ejemplo: falta de la tarjeta de la ITV, deudas anteriores o manipulaciones, documentación incompleta. Si surge alguno de estos problemas cuando el coche ya está comprado y de camino al puerto, mantén la calma: ¡mejor cancela la operación o llama a tu empresa española!
CONCESIONARIOS
Los concesionarios pueden tener «mala» reputación (aunque no especialmente en España)
Esto es bastante injusto. A menudo desconocen cómo se ha tratado el coche o su historial completo, pero serán más eficaces a la hora de cumplir plazos y más ingeniosos ante cualquier impedimento.
La cuestión principal:
Los concesionarios no mienten más que los propietarios. Necesitan mantener su propia reputación a un alto nivel para seguir vendiendo, a diferencia del propietario, que se olvidará del comprador una vez que tenga el dinero en el bolsillo, sabiendo que el próximo propietario estará en el extranjero.
Por favor, ten en cuenta que, antes de comprar el vehículo, el concesionario tiene que enviarte
El concesionario podría estar actuando en nombre del propietario o por su cuenta. Pídeselo. Por lo tanto,
no compres coches a un concesionario que haya comprado el coche a otro concesionario: esto es lo que llamamos un callejón sin salida.
TRÁFICO
Cualquiera que lo haya sufrido, sabe que los funcionarios de la Dirección General de Tráfico (DGT) viven en su propio mundo.
Así que ten paciencia y contrata a un profesional.
El vehículo debe darse de baja para poder exportarlo; se trata de un trámite muy sencillo… o de un auténtico dolor de cabeza, dependiendo de la
situación previa del coche (ITV pasada/no pasada, etc.), la zona de España en la que se compre el coche…
La forma en que suele actuar el cuerpo de funcionarios españoles podría ser objeto de un voluminoso tratado. El simple hecho de saber que el trato del personal de la DGT será ligeramente diferente al del, digamos, personal del Hotel Hilton, hará que el proceso sea menos doloroso.
TRANSPORTISTAS
Sin duda, el transporte resulta ser la etapa más peligrosa.
Recuerda: ni los propietarios, ni los concesionarios, ni los agentes de tráfico; son los transportistas los que marcan la diferencia entre un sueño y una pesadilla.
Asegúrate de que tú o tu representante elijan un transportista adecuado y pregunta por los costes totales del traslado del vehículo.
Por lo general, cuando se transporta un vehículo por barco a otro país, hay dos fases:
1. Transporte terrestre
Cuyo coste puede resultar elevado en relación con el coste total del transporte.
2. Transporte marítimo
El precio varía en función de la distancia y también depende del peso, del tipo de contenedor utilizado, etc.
Nuestro último transporte desde el puerto de Nerja hasta el de Málaga nos ha costado 900 € + 200 € por una grúa para colocar el coche en el camión. Este precio es muy elevado y se podría haber reducido… si hubiéramos tenido tiempo suficiente para elegir. Pero el barco estaba a punto de llegar y el transporte terrestre tenía que realizarse en dos días.
Un transporte a un puerto de Holanda o Noruega puede costar alrededor de 800 euros desde un puerto español. Uno a la costa este de EE. UU. podría rondar los 1.800 euros. Es fundamental comparar varios presupuestos y estar bien informado, ya que cualquier falta de información te costará dinero. Ten en cuenta tus «corazonadas» al tratar con las compañías navieras. Elegir al agente adecuado es más una cuestión de intuición que de cifras, ya que los gastos «inesperados» aumentan drásticamente el precio final.
Por ejemplo: aparcar un vehículo en un puerto a la espera de que llegue el barco cuesta unos 100 € al día: asegúrate de que el coche llegue al puerto a tiempo y no días antes de la salida.
Por lo tanto, se recomienda encarecidamente actuar con cautela y tener en cuenta cada detalle, cada eslabón de la cadena, así como solicitar asesoramiento especializado. Su representante en España se encargará de resolver los problemas y le mantendrá informado en tiempo real.
Gestionamos toda la documentación necesaria para que tu única preocupación sea disfrutar del vehículo al recibirlo.
En este sentido, echa un vistazo a www.despachocarrion.com, donde encontrarás expertos con amplia experiencia en la materia. Y llama a Carr & Asociados al +34 91 9546375 (España) o al +44 141 4882222 (Reino Unido y el resto del mundo).
¡Sale ganando!
